Campaña de branding y marketing digital: Play Rubert

Durante los ocho meses que duró este proyecto desarrollamos una campaña de branding y una de marketing digital para Juegos Play Rubert. Estos fueron los servicios proporcionados:

Campaña de branding

En una primera etapa trabajamos una campaña de branding. Esta incluía una modernización de la imagen con que contaba el cliente para que pudiera ser utilizada en diferentes medios, tanto digitales como impresos.

En esta etapa también elaboramos materiales gráficos como:

  • Modernización de imagen para la era digital, y al mismo tiempo conservando el espíritu original de la marca.
  • Papelería comercial y corporativa.
  • Material de ventas como catálogos, certificados de garantía y car branding o rotulado de vehículos de la empresa.
  • Diseño, desarrollo, hospedaje, soporte y mantenimiento de un sitio web promocional con plataforma para publicaciones o blog.
  • Por último, creamos un Ambiente Virtual para simular una sala de juegos que sirviera para promocionar la línea de materiales de estimulación temprana de nuestro cliente.

Campaña de marketing

En una segunda etapa desarrollamos dos campañas simultáneas de marketing digital.

Una de ellas dirigida a particulares y la otra a empresas de la industria de la construcción y organismos de gobierno. Para obtener los mejores resultados combinamos publicidad para promover su oferta y contenidos digitales para atraer clientes potenciales, ofreciéndoles información de su interés.

Medios utilizados:

  •  Boletín de correo electrónico
  • Publicidad en buscadores.
  • Contenidos digitales en el blog del sitio web.
  • Administración de redes sociales.

Al final de los tres meses que duró esta campaña, logramos triplicar el número de leads (clientes potenciales).

Además Playrubert ahora tiene presencia digital en más de 8 países.

Facebook: ¿El declive ha llegado?

Facebook

Facebook

Muchas veces creemos que las cosas son apenas una novedad. Cuando la realidad es que ya están más que establecidas. De la misma forma, podemos creer que están en el punto máximo de su popularidad cuando en realidad están empezando su declive. Como es el caso de Facebook, una red social con tanta popularidad.

Hablando específicamente de la red social más grande del mundo, Facebook, la pregunta se vuelve más compleja aún. Ya que los resutados financieros del gigante tecnológico aportan números bastante envidiables.

Sin embargo, la red enfrenta una transformación. Quizá la más importante en su ya no tan corta historia. Esta nos hace cuestionar su futuro. Hace poco menos de un mes, Mark Zuckerberg anunciaba cambios en el algoritmo que nos despliega las publicaciones. El cual pasaría de dar preferencia a los contenidos “virales” a dar prioridad a los contenidos compartidos directamente por amigos y familiares.

Y al parecer, esto no sólo es consecuencia de los problemas que la empresa enfrenta debido a asuntos como las “fake news“. Sino que detrás de todo esto está la misma naturaleza de la red social.

La evolución de Facebook

Facebook evolucionó desde sus inicios como una red social para el ocio y el entretenimiento un tanto pasivo. Puso tan a la mano el botón de compartir y las reacciones, que sus usuarios poco a poco se fueron acostumbrando a leer sólo los encabezados y presionar dichos botones. Sin siquiera abrir la publicación. Mucho menos leer el contenido.

Como anunciantes en más de una ocasión nos hemos encontrado con que una mayor audiencia no necesariamente significa mejores resultados. Sobretodo cuando se trata de invertir y cada impresión de nuestro anuncio se cobra. Sin importar si llega a una conversión o no. Esto ha quedado al desnudo con los mencionados cambios en el algoritmo de facebook: la atención de los usuarios. La interacción y las acciones motivadas por los contenidos en Facebook son escasos.

La red social se enfrenta a un futuro incierto. Pues depende del diálogo y las interacciones que aportan datos. Para tomar decisiones y que tienen como fin monetizar la atención de la gente. Pero cada vez hay menos comentarios. Menos interacción entre sus usuarios y las marcas. Y finalmente, menos interés en pasar tiempo e invertir en ella.